Bradbury, Ray. "El regalo"

25.08.2010 09:05

 

Mañana sería Navidad, y aún mientras viajaban los tres hacia el campo de cohetes, el padre y la madre estaban preocupados. Era el primer vuelo por el espacio del niño, su primer viaje en cohete, y deseaban que todo estuviese bien. Cuando en el despacho de la aduana los obligaron a dejar el regalo, que excedía el peso límite en no más de unos pocos kilos, y el arbolito con sus hermosas velas blancas, sintieron que les quitaban la fiesta y el cariño.

El niño los esperaba en el cuarto terminal. Los padres fueron allá, murmurando luego de la discusión inútil con los oficiales interplanetarios.

-¿Qué haremos?

-Nada, nada. ¿Qué podemos hacer?

-¡Qué reglamentos absurdos!

-¡Y tanto que deseaba el árbol!

La sirena aulló y la gente se precipitó al cohete de Marte. La madre y el padre fueron los últimos en entrar, y el niño entre ellos, pálido y silencioso.

-Ya se me ocurrirá algo- dijo el padre.

-¿Qué?...- preguntó el niño.

Y el cohete despegó y se lanzaron hacia arriba en el espacio oscuro. El cohete se movió y dejó atrás una estela de fuego, y dejó atrás la Tierra, un 24 de diciembre de 2052, subiendo a un lugar donde no había tiempo, donde no había meses, ni años, ni horas. Durmieron durante el resto del primer "día". Cerca de medianoche, hora terráquea, según sus relojes neoyorquinos, el niño despertó y dijo:

-Quiero mirar por el ojo de buey.

Había un único ojo de buey, una "ventana" bastante amplia, de vidrio
tremendamente grueso, en la cubierta superior.

-Todavía no- dijo el padre. -Te llevaré más tarde.

-Quiero ver donde estamos y adonde vamos.

-Quiero que esperes por un motivo- dijo el padre.

El padre había estado despierto, volviéndose a un lado y otro, pensando en el regalo abandonado, el problema de la fiesta, el árbol perdido y las velas blancas. Al fin, sentandosé, hacía apenas cinco minutos, creyó haber encontrado un plan. Si lograba llevarlo a cabo este viaje sería en verdad feliz y maravilloso.

-Hijo- dijo -,dentro de media hora, exactamente, será Navidad.

-Oh- dijo la madre consternada. Había esperado que, de algún modo, el niño olvidaría.

El rostro del niño se encendió. Le temblaron los labios.

-Ya lo sé, ya lo sé. ¿Tendré un regalo? ¿Tendré un árbol? Me lo prometieron...

-Sí, sí, todo eso y mucho más- dijo el padre.

-Pero...- empezó a decir la madre.

-Sí- dijo el padre- Sí, de veras. Todo eso y más, mucho más. Perdón, un momento. Vuelvo enseguida.

Los dejó solos unos veinte minutos. Cuando regresó, sonreía.

-Ya es casi la hora.

-¿Puedo tener tu reloj?- preguntó el niño.

Le dieron el reloj y el niño sostuvo el metal entre los dedos: un resto del tiempo arrastrado por el fuego, el silencio y el movimiento insensible.

-¡Navidad! ¡Ya es Navidad! ¿Dónde está mi regalo?

-A eso vamos- dijo el padre y tomó al niño por el hombro.

Salieron de la cabina, cruzaron el pasillo y subieron por una rampa. La
madre los seguía.

-No entiendo.

-Ya entenderás. Hemos llegado- dijo el padre.

Se detuvieron frente a la puerta cerrada de una cabina. El padre llamó tres veces y luego dos, en código. La puerta se abrió y la luz llegó desde la cabina y se oyó un murmullo de voces.

-Entra, hijo- dijo el padre.

-Está oscuro.

-Te llevaré de la mano. Entra, mamá.

Entraron en el cuarto y la puerta se cerró, y el cuarto estaba, en verdad, muy oscuro. Y ante ellos se abría un inmenso ojo de vidrio, ojo de buey, una ventana de un metro y medio de alto y dos metros de ancho, por la que podían ver el espacio.

El niño se quedó sin aliento.

Detrás, el padre y la madre se quedaron también sin aliento, y entonces en la oscuridad del cuarto varias personas se pusieron a cantar.

-Feliz Navidad, hijo- dijo el padre.

Y las voces en el cuarto cantaban los viejos, familiares villancicos; y el
niño avanzó lentamente y aplastó la nariz contra el vidrio frío del ojo de buey. Y allí se quedó largo rato, mirando simplemente el espacio, la noche profunda, y el resplandor, el resplandor de cien mil millones de maravillosas velas blancas...

 

Volver

Tema: Bradbury, Ray. "El regalo"

  • Fecha: 04.05.2016 Autor: Elena Crespí

    Asunto: INTERESANTE

    Bueno, empezando comentando que algunas faltas de ortografía se pueden observar en esta historia de ´el regalo´, es lo que más se tiene que tener en cuenta en una historia, por eso las faltas de ortografía hay que tenerlas bien en cuenta.
    Me ha parecido bastante bien realizada, es un poco difícil de entender si no le prestas atención a lo que estas leyendo, todo tiene mucho sentido, es fantástica!
    Enhorabuena por haber realizado esta maravillosa historia de Navidad, que lo que más me ha gustado también es que puedas hablar sobre la Navidad, un momento del año que se comparte con la familia, y de regalos.
    Me gusta mucho porque le has puesto diálogo, y eso en una historia esta bastante bien. También has ido comentando quien dice que en el diálogo, y muy bien!
    Por algunos comentarios que he conseguido leer, les ha parecido muy buena y interesante, entendora también y como he leído, has hecho que sea una de las mejores historias que haya podido leer alguna persona, así que sigue así, y no cambies tu manera de escribir.

    Responder

  • Fecha: 28.04.2016 Autor: Óscar Álvaro

    Asunto: Ray Bradbury "El regalo''

    Mientras estaba en busca de la historia merecedora de un comentario para dar mi trabajo por cumplido, he encontrado por casualidad el nombre de Ray Bradbury y un recuerdo de mi infancia me ha envuelto por completo. Por quien no lo sepa, Ray Douglas Bradbury fue un escritor estadounidense de misterio del género fantástico, terror y ciencia ficción, por quien no lo sepa, tres de mis temas favoritos. Sus libros fueron un personaje clave durante toda mi infancia. Además, muchas de las historias de Ray ( junto a Isaac Asimov, todo hay que decirlo ) me han servido de inspiración para crear muchos mundos imaginarios por medio de las palabras.

    Bueno, me estoy andando por las ramas. ¡Voy a comentar! Una de las primeras cualidades de este texto que se ven a simple vista es la extensión de este, ya que ''El Regalo'' no se le puede considerar ni extenso ni breve, más bien tiene una extensión media.

    Otra de las cualidades resaltadas en ''El Regalo'', es la comparación que Ser Bradbury hace entre las velas blancas en la celebración de la natividad y las millones de estrellas al final del relato.

    Dicho esto, no es de extrañar que ''El Regalo'' es una de las mejoras historias que he leído en mi corta vida (por no decir que es el mejor).

    Responder

  • Fecha: 28.04.2016 Autor: Andrea Moreno Anaya

    Asunto: ...

    Este relato no ha sido ni corto ni largo, ha sido normal. A mi me ha gustado porque me ha enganchado y también me ha conmovido. Ha sido un relato serio y divertido, los diálogos están bien hechos, y los personajes son originales, además el argumento de la historia no es muy complicado de entender. Me ha parecido un poco estraño la frase que decía: La sirena aulló y la gente se precipitó al cohete de Marte, esta frase es muy original y a la vez un poco estraña.
    Me ha gustado mucho el final porque la família se iba a una cabina de telefonía y marcaba el número y de repente la puerta se abría y una voz decía « !Feliz Navidad hijo! » por la puerta de donde entraron los personajes era un cuarto oscuro. Luego se encendió la luz y gente que había en la habitación se puso a cantar villancicos. Bradbury nació el 22 de agosto de 1920 en Waukegan, hijo de Leonard Spaulding Bradbury y de Esther Moberg. Su familia se mudó varias veces desde su lugar de origen hasta establecerse finalmente en Los Ángeles, California. En 1934. A partir de entonces, Bradbury fue un ávido lector, como durante toda su juventud, además de un escritor aficionado. Se graduó de Los Ángeles High School en 1938, pero no pudo asistir a la universidad por razones económicas.

    Responder

Nuevo comentario

Contacto

es liceu
cabana 31
marratxí
07141

2015/ Departament lletres. Es Liceu. Mallorca

Haz tu página web gratisWebnode